La Nación Melancolía e interacción: Claudia Aranovich expone obras de una década en la Galería del Rojas
27/07/2026
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Instalaciones, antiguas puertas caladas, esferas de luz y un video que homenajea al poeta español Rafael Alberti componen un universo donde “lo artificial juega a ser natural”, dice la artista
Esferas de luz, collages, instalaciones, prensados botánicos y un video de Claudia Aranovich (Buenos Aires, 1956) se exhiben en la Galería del Centro Cultural Rojas (avenida Corrientes 2038). El título de la muestra, Abismos, funciona a la vez como una advertencia y una invitación a asomarse a un universo en riesgo. Al cuidado de Laura Casanovas, la muestra incluye un homenaje a la pareja de Aranovich, el artista y docente Eduardo Gualdoni, que falleció a los 71 años, a finales de junio. ¿Nos sobrepasará la inteligencia artificial? Breves respuestas, grandes preguntasLa artista conjuga con lirismo la incertidumbre sobre presente y futuro. Árboles calados en antiguas puertas de madera, herbarios con páginas impresas, panales de abejas y restos de plantas, bioesferas, el símil de una cascada solidificada en el centro de la sala conforman un escenario donde la humanidad se expresa solo a través de una cadena verbal, con términos como “inquietud, solidaridad, trabajo, certeza, espíritu, arte”. “Pensar en abismos respecto de estas obras realizadas en la última década resulta pertinente en dos de sus acepciones -sostiene Casanovas en el texto de sala-. Varias de las imágenes responden a la idea de profundidades misteriosas e insondables, extensivas al territorio de la mente. Ellas se descubren por orificios en esferas y semiesferas, los cuales abren mundos marinos o terrestres de memorias civilizatorias o de relatos de anticipación. La indagación sobre entornos naturales está en sintonía con la sustentabilidad ambiental. Y acá aparece el segundo significado de abismos en cuanto a las diferencias inmensas que puede haber, en este caso, al separar peligrosamente lo humano de lo no humano generando desequilibrios”. Las obras van de 2017 a 2026. “La mayoría no fue expuesta -dice la artista a LA NACION-. La más reciente es Abismo agua, de resina, que algunos imaginan como un manto y para mí es un líquido natural derramado con un círculo de hierro con el dibujo de un abismo infinito. Las esferas más grandes fueron hechas en 2017, para el Premio Trabucco. Y las semiesferas de pared más grandes las presenté en 2023 en la Fundación Cazadores, durante la gran instalación interdisciplinaria que hicimos con Margarita Bali, Marea alta. Permiten una interacción con el público porque a través de las lupas se ven lo que yo imagino como abismos marinos o civilizatorios. La gente encuentra múltiples significados en esas esferas y semiesferas. Lo artificial juega a ser natural. Ven selvas, mares, neuronas”. La impactante serie de “árboles-caja” es más reciente, de 2025 y 2026. “Fueron realizados con antiguas puertas caladas -cuenta Aranovich, que estudió Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires-. Jugué con la idea del árbol que brinda madera utilitaria y, a su vez, los transformo en árboles de nuevo: uno con gotas como de savia, otro con texturas como de panal: ecosustentabilidad en acción”. Los conceptos de su obra giran alrededor de la dualidad entre la naturaleza y lo industrial-artificial. “Y la transformación obligada de la naturaleza llevada a cabo por nuestra civilización -reconoce-. Y también habla de la memoria y de la especie humana”. “No sé si mi trabajo puede llamarse ‘ecoarte’, pero hay una reutilización de recursos y una mirada melancólica sobre la naturaleza que lo emparentan -responde-. Mis expectativas son mostrar mis nuevos trabajos, salir un poco de la camisa de escultora. Hace muchos años que estoy cruzando mi lenguaje con la luz, el video y los videomapping”.En el video hecho en conjunto con Inés Pereyra, que entrecruza imágenes de bosques con obras de Aranovich, hay una referencia al poeta español Rafael Alberti. “Encontré un mail perdido que no había leído; me lo había enviado una amiga que falleció poco después, donde opinaba sobre algunas de mis obras referidas a la naturaleza con un poema de Rafael Alberti -revela Aranovich-. Me pareció que cerraba el círculo de significado. Leo y leí mucha literatura en mi vida. Las palabras que aparecen en algunas de mis obras son las que me resonaban fuertemente al momento de hacerlas y entrañan alguna ironía sobre los mandatos sociales”. Para agendarAbismos, de Claudia Aranovich, se puede visitar en la Galería del Centro Cultural Rojas (Avenida Corrientes 2038) hasta el 25 de agosto, de lunes a sábados de 10 a 20, con entrada gratuita.Se harán otras dos actividades durante la exposición. El miércoles 29 a las 18.30, una charla con Margarita Bali, Rodrigo Alonso y Aranovich sobre el uso de la tecnología en distintas expresiones artísticas. Y el sábado 15 de agosto a las 18, Matilde Marín, Laura Casanovas y Aranovich conversarán sobre los desafíos del arte en relación con la naturaleza.
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